Córdoba 13 de septiembre de 2017 < Educación < Por la Paz
Manifestación. Alumnos, docentes y padres salieron a las calles a pegar pancartas para pedir que terminen las guerras

Ocho mil alumnos primarios escribieron cartas a líderes mundiales, Trump entre ellos. Las enviarán el 21 de septiembre. Ayer un grupo salió a la calle para hacer visible el proyecto.

“Esperamos que los líderes del mundo nos escuchen. Necesitamos paz, no más guerras”.

De esta manera, Martina y Bianca, alumnas de la escuela Sargento Cabral, resumían ayer al mediodía, en las escalinatas del Patio Olmos, el sentimiento de unos 8.100 chicos de 22 escuelas primarias públicas de la ciudad de Córdoba que desde hace meses trabajan en el proyecto “Exportadores de mensajes de paz”.

La idea, que surgió de la escuela Alejo Carmen Guzmán, de barrio General Bustos, y prendió en el resto de las instituciones, terminará el 21 de septiembre, Día Internacional de la Paz, cuando se despachen en el correo miles de cartas escritas por los niños (también por docentes y padres) destinadas al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a su par de Corea del Norte Kim Jong-un, al papa Francisco y a las autoridades de las Naciones Unidas.

Los exhortan a evitar las guerras, en algunos casos, y a mediar en los conflictos internacionales, en otros. Durante largas jornadas, los chicos se informaron sobre la realidad del mundo, debatieron sobre violencia, las diferencias y la necesidad de dialogar para resolver los problemas.Después eligieron destinatario y escribieron sus propias misivas, que pronto llegarán a la Casa Blanca, al Vaticano, a la sede de la ONU y al palacio presidencial de Pyongyang.

Un grupo de 200 alumnos de las 22 escuelas salió ayer por las calles de la ciudad de Córdoba con carteles y pancartas que exhortaban a la paz. Luego se reunieron en la explanada del Patio Olmos a entonar Que canten los niños, de José Luis Perales, y realizaron una suelta de palomas. “¡Queremos paz!”, gritaron. Los padres y los ocasionales peatones estallaron en aplausos.

“¡Paz y libertad para todos!”, pidió, a su vez, Claudia Minolfi, maestra de la escuela Padre Diego de Torres. “Estas acciones te demuestran que hay esperanza, que tenemos que trabajar con los chicos que son los líderes del futuro”, planteó Isabel Pioletti, directora de la escuela Cura Brochero.

María Osorio, de la escuela Carlos Mujica, opinó que el diálogo es indispensable para que los alumnos sepan que es posible construir un mundo mejor.

“La violencia genera violencia”, aseguró Franco Ríos, alumno de la Mujica, en barrio Juan Pablo II. “Le pedimos al mundo que terminen los problemas que generan hambrunas. La guerra en Siria no puede continuar”, agregó el niño de quinto grado.

Cecilia, la mamá de Ezequiel, se cansó de sacar fotos y de llorar por la emoción mientras los chicos cantaban el clásico de Perales. “Me enorgullece lo que hacen las escuelas”, subrayó. Algo parecido le sucedió a Natalia, mamá de Evaristo, de la Fray Mamerto Esquiú.

“Me parece bárbaro que los chicos sepan que la paz, el buen trato y los valores son lo más importante. La paz empieza en la casa, en la escuela… Uno se pregunta por qué pasan tantas cosas y lo que necesitamos es sembrar la paz, la tolerancia”, remarcó Natalia.

Luciana, mamá de Lionel, contó que la experiencia de ver a los chicos tan pequeños gritar por la paz le llenó el corazón. Lionel fue uno de los escritores de cartas. “¿Por qué estamos en guerra con Siria? ¿No se da cuenta del riesgo y de la posibilidad de que muchos niños queden solos, sin sus padres?”, le preguntó a Donald Trump en la misiva que en pocos días llegará a Washington.

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