Córdoba 04 de septiembre de 2017  •  Ciudadanos  > Salud

Hasta el doble por el mismo medicamento

Un informe de la Voz del Interior reveló datos preocupantes con respecto a los medicamentos y sus precios en la Ciudad de Córdoba
  • Entre los remedios más vendidos a afiliados de Pami y sus variantes más económicas, hay brechas de hasta 250 pesos.
  • El afiliado tiene derecho por ley a llevar el medicamento más barato.

En el listado de los 30 medicamentos con prescripción médica más comprados por los afiliados del Pami en Córdoba, entre la marca más dispensada y la más barata del mismo principio activo, hay importantes diferencias de precio que en muchos casos rondan entre el 40 y el 60 por ciento, y que en algunos fármacos incluso es mayor al 100 por ciento.

En plata, la diferencia concreta para el bolsillo de los jubilados nacionales en algunos casos ­supera los 250 pesos, y en otros oscila entre los 100 y 150 pesos en cada ­fármaco.

El dato no es menor si se considera que la mayoría de los adultos mayores está polimedicado. En promedio consumen entre cuatro y seis medicamentos diarios, según el médico gerontólogo Carlos Presman.

Las comparaciones fueron efectuadas sólo entre fármacos de primeras marcas de laboratorios nacionales y extranjeros disponibles en las farmacias y droguerías de Córdoba, pero no incluye en ningún caso a genéricos.

El listado de los medicamentos más comprados por los afiliados del Pami y los más económicos de la misma monodroga fue elaborado por el Colegio de Farmacéuticos de la Provincia de Córdoba. A partir de esos datos se calcularon las diferencias entre los precios de las distintas marcas y el porcentaje que representa.

ALGUNOS EJEMPLOS

Entre los remedios que registran mayor variación van a la cabeza el esomeprazol (indicado para el reflujo gástrico y la úlcera), con una diferencia de 257 pesos entre la marca más recetada y la más accesible, y el diclofenac sódico (antiinflamatorio y analgésico), con 252 pesos de diferencia.

Entre los que tienen una variación mayor a 122 pesos entre las marcas, también hay un antidepresivo (paroxetina), un antihipertensivo (valsartan), un colirio para el glaucoma (latanoprost) y un tratamiento para la artritis y artrosis (glucosamina).

 

A su vez, si se considera el porcentaje, entre la marca más vendida de diclofenac sódico y la más barata, hay 124 por ciento de diferencia, y un 84 por ciento entre la marca más dispensada de ranitidina (para tratar reflujo y úlcera) y la más accesible.

Y solo en tres fármacos de los 30 (metoclopramida, un antiemético; hidroclorotiazida, un diurético; y acetilcisteína, un mucolítico) la marca más prescripta y vendida coincide con la más económica.

BAJA COBERTURA

El impacto en el alicaído bolsillo de los adultos mayores también se vislumbra al advertir que la gran mayoría de esos fármacos (20 de los 30) tienen cobertura de sólo el 50 por ciento para los ­jubilados y sólo en siete de ellos Pami cubre el 80 por ciento del valor.

Daniele explicó asimismo que las marcas más vendidas no necesariamente son las más caras, y también, que en algunos fármacos existen alternativas incluso más baratas que no se incluyeron en el listado porque, aunque se consiguen en otras provincias, no se encuentran actualmente en Córdoba.

Un caso es el del ansiolítico alprazolam, que registra una diferencia del 176 por ciento entre la marca más vendida (104,95 pesos) y la más económica (37,97 pesos), que no está disponible en las farmacias de la provincia.

“Y si se tomaran en cuenta los genéricos, la diferencia de precios sería aún mayor, pero acá se comparan sólo primeras marcas”, subrayó el farmacéutico, quien señaló el peso que tienen los laboratorios a través de los agentes de propaganda médica en la prescripción de algunas marcas por encima de otras.

Daniele señaló además que el Colegio de Farmacéuticos elaboró el listado como un servicio a los afiliados del Pami, en función de la que los adultos mayores conforman el grupo etario que más medicamentos consume, a lo que se suma que la mayoría de los jubilados percibe el haber mínimo, lo que muchas veces les dificulta el acceso a los tratamientos farmacológicos.

Al respecto, recordó que un sondeo realizado por la entidad el mes pasado reveló que cuatro de cada 10 afiliados al Pami que perdieron la cobertura del 100 por ciento a partir de las modificaciones en el subsidio dispuestas por la obra social nacional a partir de enero, dejaron de comprar los medicamentos. Y que de los que los siguen comprando, siete de cada 10 llevan sólo los que consideran imprescindibles.

“La intención es hacer más visibles las marcas más baratas, como un aporte que beneficie tanto al jubilado como también al Pami”, dijo Daniele, al tiempo que aseguró que la entidad se ha comprometido a mantener actualizado el listado en forma permanente como un servicio de su red de farmacias, en función de los aumentos de precios que dispone la industria.

ES UN DERECHO

“Queremos que la gente sepa que hay otros medicamentos con la misma droga o principio activo, que son más accesibles”, señaló Daniele.

Además, el titular de los farmacéuticos precisó que la receta del Pami incluye el nombre de fantasía del medicamento así como el nombre genérico de la droga, en consonancia con lo que exige la ley de prescripción por medicamentos genéricos, vigente en la Argentina.

“Lo que deben saber los afiliados es que tienen toda la posibilidad y el derecho de exigir que se les venda la marca más barata en función de esa ley, cuyo espíritu es la defensa del paciente para que compre lo que le resulte más conveniente según sus posibilidades”, indicó.

Daniele también informó que, precisamente en base a esa norma, las farmacias están obligadas a dispensar el principio activo de la marca que solicita la persona, aunque la marca de fantasía que figure en la receta que firma el médico sea otra.

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